Las autoridades Mexicanas tienen la responsabilidad de proteger a los migrantes en riesgo en el Estado de México, dijo hoy Amnistía Internacional en una carta que envió al Gobernador del Estado de México, Dr. Eruviel Ávila Villegas, para expresar su preocupación sobre el cierre del albergue para migrantes irregulares en tránsito San Juan Diego en Lechería, Tultitlán.
Según la información recibida, el 7 de julio, hubo una confrontación entre algunos migrantes y vecinos de la localidad, provocado por personas ajena al albergue. En el momento de la confrontación no había ninguna patrulla policial presente, a pesar de que la presencia permanente de patrullas de vigilancia es una obligación del Estado mexicano conforme con las medidas cautelares ordenadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Después de la confrontación violenta, los vecinos del albergue empezaron a manifestarse con cartulinas demandando el cierre del albergue, e impidieron que los migrantes tuvieran acceso al mismo. Dos días después, el encargado del albergue recibió una amenaza por parte de vecinos que habían cerrado las calles en torno al mismo. La falta de condiciones de seguridad para seguir el trabajo del albergue obligó a sus encargados a cerrar la casa de migrantes.
“El cierre del albergue puede tener consecuencias graves para muchos migrantes en condiciones muy precarias que llegan al Estado de México en tránsito hacia el norte,” dijo Rupert Knox, investigador sobre México de Amnistía Internacional. Leer más...
Global-México.com
Se acabó la espera para miles de migrantes varados en los estados de Veracruz, Chiapas y Oaxaca.
El Instituto Nacional de Migración (INM) informó que la empresa Ferrosur terminó por reparar el tramo de vías en Loma Bonita, en la entidad oaxaqueña, permitiendo que el tren, mejor conocido como la bestia, emprendiera su camino de nuevo. Máquinas y vagones salieron la noche del miércoles y madrugada del jueves, del sur del país con rumbo a la Ciudad de México, después que el 17 de junio el huracán Carlotta provocara la destrucción de un puente y el descarrilamiento de un tren, dejando sin transporte a miles de centroamericanos que buscan alcanzar el sueño americano.
El primer tren partió este 11 de julio a las 19:00 horas con cientos de migrantes, y otros partieron en el segundo que salió a las 22:00.
El secretario de Desarrollo Social, Marcelo Montiel Montiel, visitó las casas de apoyo que diariamente ofrecen alojo y alimentación ubicadas en Tierra Blanca, Sayula de Alemán y Coatzacoalcos para agradecer su labor. Leer más...
Dr. Alejandro Poiré Romero, Secretaría de Gobernación, Bucareli 99, 1er. piso, Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc, México D.F., C.P.06600, Mexico.
Presente.
Campesino desaparecido en estado de Michoacán.
La familia Orozco Medina, campesinos de Nuevo Zirosto, municipio de Uruapan en el estado de Michoacán, han sido objeto de hostigamiento por parte de la policía municipal desde 2007. Al menos tres miembros de la familia han sido secuestrados, y con el más reciente se teme que fue víctima de desaparición forzada en mayo.
El 22 de mayo la hermana de Moisés Orozco Medina, recibió un mensaje de texto de su hermano pidiéndole que buscara ayuda de la policía federal ministerial (PFM), mientras miembros de la policía Municipal trataban de llevárselo. No se le ha visto desde entonces y se desconoce su paradero. Las autoridades niegan estar involucradas en su detención. De acuerdo con su familia, a finales de abril de 2012, Moisés Orozco Medina había estado trabajando en el huerto de aguacates, cuando miembros de la policía municipal trataron de detenerlo y llevárselo sin éxito, gracias a que agentes de la policía federal estaban cerca y evitaron que lo arrestaran arbitrariamente.
En abril de 2009, según testigos, el hermano de Moisés, Leonel Orozco Medina, fue detenido por un grupo de hombres armados que usaban uniformes de la Agencia Federal de Investigación (AFI). El paradero de Leonel es aún desconocido, las autoridades niegan estar involucradas en su desaparición. Una denuncia fue presentada a la PGJEM, pero según las autoridades se les ha negado información sobre el caso. En julio de 2008, un grupo armado de alrededor de seis personas irrumpieron en la casa de Orozco Medina y secuestraron al padre de Moisés, Leonel Orozco Ortíz. Hasta la fecha se desconoce su paradero. Una denuncia oficial fue presentada ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, PGJEM. Al momento de su posible desaparición, Moisés Orozco Medina, había tratado de investigar el secuestro de su padre Leonel Orozco Ortíz y la desaparición de su hermano, Leonel Orozco Medina, así como el patrón de hostigamientos contra su familia, para poder presionar a las autoridades a actuar. La familia Orozco Medina considera que las desapariciones y hostigamientos han sido con la intención de forzarlos a abandonar las tierras de la familia. Leer más...
México D.F, 10 de julio de 2012 Sanjuana Martínez El título de este artículo corresponde a un texto del periodista Ricardo Flores Magón publicado el 18 de mayo de 1908 desde la Cárcel del Condado, encarcelado por participar en los luchas estudiantiles contra la tercera reelección de Porfirio Díaz en la presidencia de México. Es un homenaje a Flores Magón, precursor intelectual de la Revolución Mexicana y fundador del periódico “Regeneración”, un medio independiente desde donde criticó el sistema judicial corrupto de la dictadura porfirista, provocando finalmente su encarcelamiento y después su exilio a Estados Unidos. La lucha por denunciar el sistema judicial corrupto de México tiene siglos. Y poco han cambiado las cosas en la inoperante y deficiente procuración de justicia y en el sacrosanto estamento de los jueces, ministerios públicos y magistrados. Las prisiones están llenas de gente inocente, mientras los delincuentes y grandes capos del crimen organizado se pasean por las calles con absoluta impunidad. La cárcel, ya se sabe, es para los pobres. Los que tienen dinero salen o nunca son detenidos. La igualdad ante la ley es una quimera. Se han preguntado ustedes ¿cuántos jueces han sido asesinados por el crimen organizado en México? Sabemos que hay más de 60 mil muertos, 40 mil desaparecidos o 110 periodistas asesinados.
Pero ¿qué pasa con los jueces que se supone están combatiendo desde la vía penal a los narcotraficantes, sicarios y delincuentes de los distintos cárteles de la droga? ¿Cuántos han asesinado como consecuencia de su trabajo comprometido y sus duras sentencias?… Peor aún: ¿cuántos jueces sin rostro hay en México, como los cientos que hubo en Colombia protegidos por su lucha contra los grandes capos del narcotráfico?… Que yo sepa ninguno, o tal vez, demasiado pocos para ser noticia. Seguramente habrá jueces que arriesgan su vida para hacer justicia, pero insisto no hay tantos como para convertirlos en noticia de primera plana. La corrupción de una parte del poder judicial es evidente y transparente en este aspecto y otros tantos.
Por eso, cuando una persona se ve inmersa de manera involuntaria en la maquinaria judicial mexicana se introduce en una verdadera pesadilla, un auténtico calvario interminable de irregularidades y excesos. Algunos jueces en este país se creen Dioses. Seres superiores que al mover el dedo acusador dictaminan el destino manifiesto de los ciudadanos, por encima de cualquier bien común. Están allí dirigiendo las vidas de los procesados y no son capaces casi nunca de tocarse el corazón para dictar una sentencia injusta o improcedente, algo que muchas veces significa la ruina de muchos ciudadanos. Algunos podrán considerar que yo tuve mala suerte porque mis dos asuntos civiles de “convivencia” y “alimentos” le fueron asignados a la jueza Luz María Guerrero Delgado de Leija, una mujer que denuncie desde el 2008 en un reportaje publicado en La Jornada, por secuestrar a la directora de Alternativas Pacíficas, un refugio para mujeres maltratadas y llevarse a dos menores a punta de pistola para entregárselos a su padre poderoso acusado de violencia familiar. Sin embargo, yo no creo en las casualidades, por eso acudí con la presidenta del poder judicial Graciela Buchanan a solicitarle que la jueza Guerrero Delgado se excusara en mis asuntos debido al odio manifiesto que ya había mostrado contra mi y la parcialidad para favorecer a la parte contraria. Me atendió su secretario y me dijo que eso no tenía nada que ver. Leer más...

El 30 de junio fue el último día en el ejercicio de mis funciones como Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Ha sido un gran honor haber trabajado para la CIDH desde 1998, no sólo en el cargo actual, sino también como su primer Relator Especial para la Libertad de Expresión.
Desde la creación de la Comisión en 1959, el sistema interamericano se ha fortalecido gracias a la independencia y autonomía de la CIDH. Esta característica ha sido esencial para la credibilidad, legitimidad y eficiencia de todo el sistema interamericano de derechos humanos y ha convertido a nuestro sistema regional de protección en un modelo a nivel mundial. Durante los años a cargo de la Secretaría Ejecutiva, los principales objetivos que guiaron mi trabajo fueron la prevención de violaciones a los derechos humanos; la protección y defensa de las víctimas; la lucha contra la impunidad, y el fortalecimiento de la independencia y autonomía de la CIDH.
Durante más de cinco décadas la CIDH ha sido fundamental en la defensa de los derechos humanos de millones de personas y en el fortalecimiento del estado de Derecho en los Estados Miembros de la OEA. Los importantes logros han sido producto de la eficiente combinación de tres actores que son fundamentales para poder hacer realidad el ideal de derechos humanos nacido en Bogotá en 1948 con la aprobación de la Declaración Americana de Derechos Humanos: Comisión, Estados y sociedad civil. Primero, la CIDH, que gracias a sus miembros y al personal de su Secretaría Ejecutiva, lideró una agenda en toda la región en donde el fin último fue siempre la defensa y protección de todas las personas. Segundo, los Estados, como garantes del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y especialmente en su obligación de cumplir con las decisiones de los Órganos del Sistema. Y tercero, la sociedad civil, que durante cinco décadas ha impulsado incansablemente el funcionamiento del sistema interamericano. Leer más...
|
|